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jueves, 16 de abril de 2020

Fotodepilación. Parámetros de diagnóstico.



En mi opinión, este ha sido uno de los progresos estéticos que más han contribuido a la "felicidad" de muchas personas. Por lo menos de la mía. Estar depilada siempre con un mínimo de asistencia al centro de estética o de depilación, sin que te encuentres pelos encarnados y manteniendo una piel elástica y de color unifome. Es algo que soñaba cuando tenía que someterme cada poco más de dos semanas al tormento de la cera.

Esto no significa que con la Fotodepilación ya no haya que depilarse nunca más, nada es esterno, pero sí que podemos espaciar las sesiones llegando incluso a pasar meses sin acudir al profesional ¿De qué va a depender esto? Yolanda Pérez Mayoral, Directora Técnica de Nueva Visión, nos los explica. Atentos!!

Lo primero, el término Fotodepilación, es el termino que se utiliza para depilar pelo mediante luz. Este concepto es un concepto general para las técnicas LASER (del acrónimo inglés LASER, light amplification by stimulated emission of radiation; amplificación de luz por emisión estimulada de radiación) y de Luz Pulsada, IPL (del inglés intense pulsed light).

Como en todos los tratamientos, sean del tipo que sean, para triunfar, hay que comenzar por un buen diagnóstico. Y por ello, tenemos que tener en cuenta una serie de parámetros:

1. Color. El color de la piel, pero sobre todo, el del pelo. No hay que olvidar nunca que los pelos claros no conducen la energía.

2. Densidad. A mayor concentración de pelos más efectividad.

3. Zona. Todos los pelos no son iguales en todas las zonas. Ni en estructura ni en profundidad. Hay que valorar la longitud de onda porque es la que envía la energía. Cada zona está regulada por unas secreciones hormonales que le confieren distinto grosor y distinta profundidad.

4. Edad. Nacemos con los folículos pilosebáceos de los que dispondremos ya de por vida. No hay ninguno en plantas del pie ni en palmas de las manos. El punto álgido del pelo fisiológico, se produce a los 25 años y luego decrece. Como en todo, hay excepciones. Por ejemplo, en el caso de los caballeros, en tórax y espalda, hasta los 50 años no se inicia este proceso de crecimiento.

5. Frecuencia entre sesiones. No se puede hablar en general de una frecuencia. Tenemos que ver cada cuánto se regenera el pelo de cada zona. No es lo mismo el tiempo necesario para llegar a fase terminal en un pubis que en un brazo. Por lo tanto no se puede citar a una clienta para hacer una sesión que abarca varias zonas distintas como norma.

6. Por último hay que tener en cuenta que sistema de depilación ha utilizado anteriormente la clienta y cada cuánto tiempo porque hay sistemas que generan la aparición de más de vello.

Y, teniendo todo esto en cuenta, el profesional valorará los parámetros a seguir. 

Puedes ver todo esto y mucho más en el siguiente enlace. 

Hasta pronto.
Pilar Álvarez






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